lunes, 29 de julio de 2013

Al matón no le faltan flores en su tumba

Rodrigo Soberanes (también publicado en Jornada Veracruz) 

Cuando era niña, recuerda que trató de cruzar una cerca de alambre de púas y que un hombre -"muy guapo y de ojos claros"- la ayudó tomándola de la mano. Luego su padre le dijo: "ese que te ayudó es ´X`"… el Matón.

Todos en esa reunión, incluyendo la niña, sabían que el Matón llevaba 20 años siendo asesino a sueldo, pero en esos tiempos los gatilleros caminaban como cualquier otro en las calles de algunas regiones de Los Tuxtlas.

La tumba del matón no está un cementerio, o al menos no parece. Está en un potrero donde solo hay otros dos sepulcros más y no están cerca del suyo. La hierba llega hasta las espinillas y no hay una reja para entrar.

Pero dentro del espacio de su morada, nunca faltan las flores y quién sabe qué tanta gente se detiene en esa curva ciega de carretera para meterse a la maleza y embellecer la morada del Matón.

San "X", le dicen de broma por la cantidad de flor que le llevan.

Más atrás en el tiempo, por ahí de 1956, ocurrió un crimen entre hermanos. Versiones dicen que fue por una mujer, aunque esto no es tan relevante porque en esos rumbos "te mataban por cualquier cosa".

Uno le metió una bala en el pecho al otro y lo dejó tirado y muerto en el monte. Se cuenta que en su sepelio, algunos con pesar y otros no, le besaron los pies porque así reza la costumbre.

Era una camada de hermanos en la que varios se dedicaban al "oficio" de quitar vidas u otras cosas como vacas, maíz, cerdos, "lo que sea". Eran malandrillos que conseguían dinero fácil.

A varios de ellos les pasó que las balas cambiaron de dirección y fallecieron por plomazos, uno desapareció y dicen que otro anda por ahí "viejo y olvidado", sin contar detalles de esa época.

"Por ahí no pasó Dios, te mataban por cualquier cosa, siempre fue una zona donde la gente se mandaba a matar, incluso entre familiares", dice uno de los relatos.

Llegaron los años setenta y ochenta y en la región abundaban los soneros nuevos que ahora son famosos. Andaban como cardumen de peces en los fandangos, amaneciendo y dándole dolores de cabeza a sus papás, también soneros y parranderos.

Y tal como los fiesteros que tocaban el requinto, la jarana y el "violín para espantar al Diablo", andaba el Matón y uno que otro pariente suyo asesinando hasta por cinco mil pesos, recuerda un señor entrado en años desde su ranchería.

En los ochenta, el Matón era el azote de la región. Su primer pleito por amores que resalta a la memoria acabó a tiros y con ella, la dama en disputa, muerta por una bala perdida.

El novio de la accisa resultó pariente de un mandatario, que además de poder, también era de estirpe de armas tomar. Y se soltó un pandemonium entre familias y X huyó a salto de mata.

Nunca se supo a dónde fue pero sí dejaba pistas porque donde se rumoraba que iba, comenzaban los desmanes y las tragedias propias de los "malandrillos" de antes.

"Era un matón mediocre, mataba hasta por cinco mil pesos, lo que pasa es que era muy guapo", y así se explican las personas que fuera tan notorio ese X.

Dicen los que se fueron de borrachos con él, que era tranquilo y caía bien. "Un tal Isidro no tenía quien le matara un cerdo, entonces el X sacó un hacha y se lo echó sin pensarlo…no sabemos cuánta gente mató".

Una grave enfermedad lo hizo volver a su tierra cuando el encono entre familias había bajado. Luego "se casó o se juntó" y tuvo dos hijas que por ahí andan, y también parece que volvió a transgredir alguna ley natural y se armó un alboroto que le habría costado la vida.

"La versión es que su suegro es el que lo acabó mandando a matar pagándole 150 mil pesos a su primo-cuñado (…) Cuando estaba trabajando en la sandía, le rompieron la mitad del rostro. Luego hicieron parecer que se había accidentado".

Sucedió en 2008. Nadie se extrañó de su muerte.

A su funeral llegó gente de mucho dinero, con trajes y camionetones. Dejaron muchas flores y coronas ¿En qué mafia estaba metido?, ahí salió una parte de su vida que era secreto a voces.

Hubo una prima que lo lloró mucho y "el matón del Matón quedó medio loco y por ahí anda. ¿Cómo lo pudo matar? pues es así, es tradición".

lunes, 15 de julio de 2013

¿El regreso de la Tiburomanía?

(Publicado también en www.revistaera.com)

Era 1989 y Veracruz era gobernado por el mandatario interino Dante Delgado Ranauro. Ese año hizo volver a los Tiburones Rojos al fútbol de primera división nacional con dinero público.
Era un club armado al vapor por Bora Milutinovic (director deportivo) y Héctor, El Capi Sanabria (director técnico) con jugadores de renombre pero cercanos al retiro como Eduardo Moses, Omar Palma y Jorge Comas.
Los malos resultados fortalecían la tesis de que los Tiburones Rojos eran los candidatos a descender a la Segunda División y Sanabria era despedido del equipo a las pocas jornadas de iniciado el torneo 1989-1990.
Cuando el uruguayo Roberto Matosas tomó la dirección del equipo, llegaron los buenos resultados, y a mitad de temporada el fenómeno social ya tenía nombre: Tiburomanía.
A mitad de temporada, Dante Delgado disfrutaba de la aceptación social en todo el estado, incluyendo las comunidades, recuerda Roberto Matosas:
"Iba de gira de trabajo por lo pueblos y la gente en vez de pedirle alumbrado, pedirle saneamiento y pedirle obras públicas, le decían que había apoyo para que el equipo si necesitara alguna colaboración económica, ellos estaban dispuestos a darla".

Los ídolos
En un rancho de Coatepec, Diego, un niño campesino llegado desde Chiapas, pateaba una pelota sin aire. Jugaba a ser Eduardo Moses y correr muy fuerte por el lado derecho de la cancha para "mandar centros".
Escuchaba los partidos con un aparato de radio de pilas y gozaba con la pieza de chunchaca Vamos Tiburones al Ataque (quiero ver jugadas que aplaudir, con tus goles quiero sonreír...).
En Boca del Río, el propio ex delantero Lalo Moses recuerda: "Ver un partido de los Tiburones Rojos era todo un acontecimiento en la ciudad, conseguir un boleto, más difícil. Entonces se fue creando un fenómeno social. En otros equipos jugabas con cinco mil personas, aquí eran los que nos iban a ver entrenar".
Jorge Comas, delantero zurdo, veloz y atrevido, le contagió a miles de niños su look de pelo corto y largo abajo de la nuca, y se convirtió en el ícono que la afición iba a ver jugar al estadio Luis Pirata Fuente.
"Se corta el pelo a la Comas", decía un anuncio de la peluquería El Pillo, donde se ufanaban de haber diseñado el corte del ídolo argentino, lo cual, por cierto, era mentira.
"Estábamos una o dos horas firmando autógrafos después de cada entrenamiento", recuerda el ex delantero y goleador de Vélez Sarsfield y Boca Juniors, en Argentina.

Pan y circo
El politólogo y catedrático universitario, Carlos Ronzón Verónica, opina que la premisa "pan y circo al pueblo" acuñada en tiempos del imperio romano, sigue vigente, y que el fútbol es un catalizador social utilizado por los gobernantes con fines políticos.
El 30 de mayo pasado, el gobernador Javier Duarte de Ochoa encabezó una rueda de prensa en el estadio Luis Pirata Fuente con el empresario y ex diputado del PRI, Fidel Kuri Grajales, el dueño de los Tiburones Rojos.
Duarte dio un mensaje previamente preparado (Fidel Kuri, no) en el que enfatizó el hecho de que él, como gobernador, le había prometido al pueblo traer un equipo de primera división a Veracruz.
Fidel Kuri era dueño de los Reboceros de la Piedad y ganó el derecho a ascender por la vía deportiva al ganar el campeonato de la Liga de Ascenso. Esto después de un periplo por Coatzacoalcos, Orizaba y Veracruz donde sus equipos siempre dieron una buena imagen.
Pero, Javier Duarte dijo ese 30 de mayo:
"Como gobernador, y desde antes, me comprometí con los veracruzanos a traer a los Escualos de regreso a la ciudad de Veracruz. Yo les puedo decir, palabra cumplida".
Sobre esto, el politólogo Ronzón Verónica opinó:
"Lo trajo (el equipo) como factor mediático en un momento en el que su popularidad está sumamente dañada por poner en peligro el proyecto estrella de Enrique Peña Nieto, que es el Pacto por México".
El especialista se refirió al escándalo de unos vídeos publicados por el Partido Acción Nacional (PAN) donde aparecen funcionarios planeando desviar recursos para las campañas.

Tiburones errantes
A José Valdez, aficionado desde los ocho años que viajaba desde Piedras Negras, Tlalixcoyan, hacia Veracruz cada 15 días para ver los partidos, no se le escapan detalles de la Tiburomanía.
"La franquicia regresó a Veracruz en 1989 después de 10 años de no tener ningún equipo. En ese entonces, compraron la franquicia de los Toros Neza", recuerda. .
"Era un proyecto encabezado por...", "con jugadores como...", "Ese año se instauró el término Tiburomanía..", dice el aficionado durante el recorrido de sus recuerdos, en el que casi no se le puede interrumpir para alguna pregunta.
"Eran unas invasiones tremendas (de aficionados) a la ciudad de México y Puebla. Eran caravanas de autobuses" en las que él, de niño, era llevado por su padre, en la que los noticiarios deportivos nombraban, la marea roja.
Los Tiburones se mantuvieron en la Primera División hasta la temporada 1997-1998, cuando ya no quedaba huella de ese arrastre popular que incluso utilizó Dante Delgado en 2004 cuando fue candidato a gobernador.
"Permanecieron en Segunda División por cinco años hasta que volvieron por méritos deportivos, la única vez que lo han hecho", recuerda José Valdés en su repaso histórico.
Después "llega la franquicia de Irapuato ese mismo", luego llegó la figura Ángel Matute Morales, "que llevó a semifinales al equipo para perder con Morelia. Con más de cinco mil aficionados en Morelia".
Con el jugador Cuauhtémoc Blanco y la afición de los Tiburones Rojos vuelven a llenar estadios ajenos y consiguen el liderato general, que no sirvió más que para llegar a la primera etapa de la liguilla. Perdieron con los Pumas.
Corría el sexenio de Miguel Alemán Velasco. El "dueño" del equipo era el empresario de la tauromaquia Rafael Herrerías, desposeído de la franquicia con el próximo gobernador, Fidel Herrera Beltrán.
Herrerías fue acusado por la Comisión de Vigilancia del congreso Local por presuntamente haber recibido dinero público para comprar las cartas de jugadores como Kleber Boas y Romagnoli.
José Valdés recuerda que "ese fue el último equipo competitivo, y en 2008 volvió a ir al descenso. Hasta hoy".

Fútbol y política
El 30 de mayo, Duarte remató su discurso:
"Veracruz vive un nuevo impulso respaldado por el apoyo solidario del presidente Enrique Peña Nieto. Él sabe que el deporte es una palanca para fortalecer nuestro tejido social. Actuando unidos los veracruzanos podremos alcanzar todo lo que nos proponemos. Veracruz está en movimiento, son tiempos de jugar unidos para transformar a México", soltó el gobernador ante el silencio de Kuri.
El empresario habló hasta que los reporteros le hicieron preguntas. Respondió a cuestionamientos sobre temas administrativos y deportivos, habló de sus aspiraciones como empresario y de su alegría de volver a su estado.
Y, la única oración que soltó sin que alguien le hiciera una pregunta expresa fue:
"Siempre hay un diablillo que se nos mete por este lado. No podemos dejarnos llevar por la gente que quiere politizar este tema, aquí es fútbol y vamos a hacer las cosas bien".
Ronzón Verónica se cuestionó: "¿Qué tanta rentabilidad se obtiene, qué tanto se traduce en votos un equipo de fútbol? Si al equipo le va bien, el equipo es de todos, si no, no. Tiene ese doble efecto".
El aficionado José Valdés opina:
"La gente aquí en Veracruz es muy fiel. Nosotros que hemos tenido un equipo siempre armado al ahí se va y a ver qué sale, teniendo jugadores que estén en la cancha y se rompan la madre, con eso nos conformamos".

jueves, 25 de abril de 2013



Se están cayendo las casitas en La Trocha, la primer colonia de Alvarado, que está en la orilla del Papaloapan.

sábado, 13 de octubre de 2012

Jorge Comas

Este es un documental sobre la vida del ex futbolista de los Tiburones Rojos de Veracruz, Jorge Comas, y la llamada Tiburomanía de la cual él fue tal vez el principal protagonista.
Es un trabajo para el IVEC y participaron Javier Cabrera Pedrosa y David Islas Bravo, dos buenos amigos.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Mataron al matón

Arturo Hernández Avilés volvió a casa 10 días después de recibir tres balazos. Rodeado de amigos y de buen ánimo, ve por la ventana a Oscar Rubio, su empleado que le salvó la vida y acabó con la de su agresor al propinarle una cortada en la cara.


La muerte de Pablo González Cariño, "El Pablito", de 33 años, está en boca de los habitantes de El Ojochal, y otras comunidades aledañas del municipio de Ignacio de la Llave que vivía asolado por el "matón a sueldo" que intentó extorsionar a Arturo Hernández, de 43 años, en su restaurante.


La madrugada del 25 de enero. El dueño de los tacos Richard y su empleado Oscar Rubio realizaban los primeros preparativos del día cuando llegó El Pablito armado con una pistola con la intención de cobrar una extorsión.


Los dos hijos del dueño fueron los primeros en ver la cara del matón. Cuando llegó el padre, los dos jóvenes estaban sometidos en el suelo. Entonces entró a su propiedad a buscar el dinero exigido y luego volvió.


El Pablito perdió los nervios cuando Oscar el nacatero (que se dedica a matar cerdos) entró en escena cuchillo en mano. Así lo narró un días después del incidente:


"Llegué a trabajar y puse mi agua a calentar, lo que acostumbro hacer para empezar a laborar y pues maté el marrano, lo pelé y lo iba a empezar a descuartizar cuando me percato que había un hombre amagándolos con un arma de fuego. Yo me salí por la parte de afuera y llegué por atrás de este individuo que los tenía tirados en el suelo.


"Al salir yo se percató, voltea, me ve y en ese momento le dispara a mi patrón y al instante me apunta con la pistola dispara y gracias a Dios no me pegó. Yo llevaba un cuchillo en la mano, reaccioné y le di una cortada por la mejilla y el también reaccionó y se me aventó encima volviéndome a apuntar con la pistola y me volvió a disparar pero se le encasquilló la pistola y fue cuando empezamos a forcejear y rodamos en el suelo, logré desarmarlo, aventé lejos la pistola.


Logré sujetarlo y amarrarlo y uno qué iba a pensar que iba a fallecer. Le soy sincero, la herramienta que yo uso es muy cortante, la uso para cortar carne y todo eso.


Lo amarré y seguí con mi labor esperando que llegaran las autoridades. Era muy temprano, al rededor de las 6 de la mañana. Y ya después empezó a llegar gente del pueblo y después la Cruz Roja y la ambulancia y se percataron de que ya había fallecido. Esto fue en defensa propia, yo no tenía porqué huir, simplemente me defendí".


Esa fue la última fechoría de El Pablito. Murió desangrado atado a un árbol con el rostro rebanado. Los que estaban en el lugar de los hechos lo dejaron morir y hasta lo humillaron mientras él se lamentaba de "haberla perdido" en un simple asalto, según cuentan algunas de las múltiples versiones de los hechos que corren en la región.


Ese mismo día, el comandante de la zona, Carlos Arredondo Triana, declaró:


"Ya tiene un historial, él tenía una demanda porque mató a un compañero y él huyó. Nunca se dejaba ver, él caminaba, nunca anduvo en carro. Era un hombre buscado por la justicia y mucha gente salió huyendo porque le tenían mucho temor. Mucha gente está levantando la mano al cielo. Era ingrato, no tenía corazón para nadie".


En la mañana del domingo 5 de febrero, las mesas de los Tacos Richard estaban todas ocupadas por comensales. Para quien no sabe qué ocurrió hace 10 días, puede ser una mañana cualquiera en ese popular negocio.


Pero los que están al tanto, saben que el dueño del negocio llegó hace un día a su casa ubicada en el traspatio del negocio, y que recuperó milagrosamente de tres impactos de bala propinados por su agresor.


Los que están al tanto saben también que hay clientes que no deberían estar ahí y lo más probable es que su desayuno sea un mero pretexto para enterarse de lo que está pasando en el lugar donde murió el matón de la Mixtequilla.


Los saludos y las sonrisas de un comensal que llega en un auto rojo son vistas con recelo por un grupo de hombres entrados en años que hacen antesala para visitar a su amigo convaleciente.


La esposa y uno de los hijos de la víctima trabajan sin parar. Cuando se les pregunta por Arturo Hernández, recorren con la mirada al interlocutor y vencen la desconfianza para acceder a pactar una entrevista con su familiar.


Para sorpresa de varios, llegó al lugar un hombre alto, regordete y tímido, con cabello despeinado y barba y bigotes crecidos. Es Oscar Rubio, el conocido héroe de la zona que para algunos debería mudarse de trabajo o no salir de su casa por un tiempo.


Él prefiere seguir trabajando con su patrón y no pensar en que podría ser víctima de una venganza por parte de "la gente" de El Pablito una vez que salió de la cárcel con ayuda de la comunidad agradecida con él.


Antes de comentar sobre lo ocurrido aquel día, pide a los reporteros que le ayuden a realizar una investigación para "saber quien soy" porque no conoce a su verdadero padre. Eso -dice- también lo trae inquieto.


-¿Que si voy a recuperar mi tranquilidad?, la verdad no. Ya no duermo igual. Tengo que andarme cuidando la espalda. Estamos en una tierra donde el rencor es muy fuerte y yo conozco la tierra que piso y ese hombrecillo tiene mucha gente de su lado".


La única medida de seguridad real que tiene es que ya no viaja a su trabajo en bicicleta, sino en autobús de pasajeros.


¿Remordimiento?, no parece tenerlo, "ya la debía bastante" y fue un acto en que se lanzó a las balas para salvar a su empleador y amigo. "Es un momento en que no se piensa mucho, solo pensé si es él o soy yo", dijo Oscar Rubio.


¿Ya viste a tu patrón?, se le preguntó.


"Entré tantito a verlo. Está mejor ya, desde ayer lo trajeron. Me vio, me abrazó y se puso a llorar. A mí me entró mucha nostalgia y me salí", contó.


El miedo no ha muerto


En el lugar se encontraban Jacinto González Martínez y su hermano Félix. Los dos habían dejado Ignacio de la Llave por amenazas del ahora difunto. Llegaron a visitar a Arturo Hernández.


Si bien reconocieron sentir alivio porque su agresor ya no está entre ellos, afirman que aún hay una denuncia interpuesta en contra de cuatro personas más que actuaban de la misma manera en la zona.


Según ellos, se sabe que El Pablito tiene "cuatro muertes declaradas", un antecedente que se queda corto comparado con el "vox populi" de la región donde se afirma que debía vidas en Tijuana y en el Puerto de Veracruz y además contaba con protección de personajes oscuros y poderosos de la zona. De ahí su impunidad, aseguran.


Don Félix es originario de la comunidad de Cerro de la Palma, igual que El Pablito. tiene seis meses de haberse ido al Puerto de Veracruz por amenazas de su vecino. "Me mandaba a decir que después de matar al difunto loco yo era el siguiente".


"Es cosa de Dios lo que sucedió. Ya se me quitó ese reverdadillo (mal estar estomacal), me mandaba a decir que ya sabía donde estaba al celular de las chamacas (sus tres nietas)".


Los hermanos entraron a ver a Arturo Hernández. Estaba sentado en una mesa. Se levantó para saludar y no paraba de hablar. Contaba a sus amigos lo bien que lo atendieron en el hospital. "Ya me estaban esperando, yo creo que pensaban que venía Lorenzo Lamas".


Unía las piezas del momento: "Yo perdí sangre, conciencia jamás", "yo caí como una papa ya madura de un árbol", "caminé y me resbalé", "yo me quedé cuando él (Oscar) hizo `así´" y describió el movimiento del brazo que hizo el que le salvó la vida.


De pronto, el propio Oscar apareció en la ventana y se miraron. Después siguió la primera conversación entre ellos desde el fatídico episodio. El patrón le dijo que entendía si no quería quedarse a trabajar con él, pero el trabajador le pidió seguir. Luego se fue a matar a un cerdo para hacer más tacos.

lunes, 3 de octubre de 2011

Mujer frente a la morgue: "es el último lugar donde queríamos buscarlo"

Un hombre con bata blanca y una lista en la mano salió de la morgue de Boca del Río. Con un ademán pidió a una familia que se acercara, les iba a decir si la foto de su familiar desaparecido coincidía o no con alguno de los más de 35 cuerpos que han sido arrojados a la calle en esa ciudad.

"Es el último lugar en donde queríamos buscarlo", dijo, a e-consulta, la hermana de un hombre desaparecido hace dos meses en el Puerto de Veracruz. Junto a ella estaban su padre, madre y cuñada.

El martes 20 de septiembre, 35 cuerpos fueron arrojados a escasos metros de donde, un día después inició una cumbre de todos los procuradores de justicia del país, incluída la titular de la Procuraduría General de Justicia (PGR), Marisela Morales.

El jueves 22, fuentes oficiales de la federación informaron que 14 cuerpos más fueron arrojados en distintos puntos de la zona conturbada de Veracruz y Boca del Río.

Ante estos hechos, la Procuraduría General de Justicia recibió instrucción de no emitir información, según pudo confirmar e-consulta. Al ser cuestionado el gobernador de Veracruz sobre este asunto, negó los hechos.

La capacidad del Servicio Forense fue rebasada y los cuerpos fueron colocados en el patio del edificio, cubiertos aparentemente con los mismos plásticos azules que los tapaban dentro de las camionetas donde fueron abandonados.

Esas camionetas de redilas son similares a la que encuentra adentro de la morgue, según se puede observar en imágenes captadas durante un momento en que se abrió la puerta de la cochera.

La sangre corría por el piso y personal de la PGJE caminaba con guantes y tapabocas. Al fondo se ven los cuerpos tendidos que ya comienzan a dar muestras de descomposición avanzada.

Sobre el techo fue colocado un ventilador de un metro y medio aproximadamente que apunta hacia los cadáveres y lanza su fetidez hacia la calle. El olor penetrante llega hasta unos 50 metros de distancia donde esperan padre, madre, hermana y pareja de un desaparecido.

Cuenta la mujer de unos 30 años que pidió el anonimato, que decidieron interponer una denuncia ante la PGJE un mes después de la desaparición. No lo hicieron antes por falta de confianza en las autoridades. "Ya ves cómo está la situación", dijo.

En su búsqueda, dijo, no le quedaban más caminos y decidieron denunciar hace 30 días -la desaparición fue hace dos meses-. Desde entonces, ningún atisbo sobre el paradero de su familiar hasta el martes 20 en que se dio a conocer la masacre y el jueves 22 en que continuó la aparición de cadáveres en las calles.

La morgue es resguardada por elementos del Ejército. Pequeños grupos de personas esperan en la puerta del edificio, otros lo hacen a una distancia prudente para no recibir los olores que ya llegan a la calle.

El gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, declaró en su cuenta de Twitter que los 35 cuerpos hallados el lunes habían sido identificados, y aseguró que cada uno de ellos tenía antecedentes penales del ámbito federal.

No obstante, la familia que esperaba contó que la PGJE les solicitó llevar "una foto reciente" de su ser querido para cotejarla con los cadáveres, reconocibles debido a que murieron por asfixia y no por algún otro método que pudiera alterar las características de los cuerpos.

Esto es "porque no hay registros", dijo la entrevistada, que interrumpió la plática cuando una de ellas señaló la puerta de la morgue de donde salió el hombre de la lista. ¿Quién va y quién se queda?, discutieron.

Fueron la madre y la hermana. El padre y la pareja las siguieron con la mirada desde que fueron, hablaron con el funcionario, regresaron y dijeron que su familiar no estaba entre las decenas de muertos acumulados.

viernes, 29 de julio de 2011

"Perdón hermanos zetas" por una sociedad que los hizo criminales: Solalinde




Rodrigo Soberanes

Coatzacoalcos, Ver.- "Perdón hermanos zetas que han contribuído al dolor de las personas", dijo el padre Alejandro Solalinde, de rodillas y rodeado de cientos de migrantes que oraban con él en "la catedral del secuestro", Coatzacoalcos.

"Quiero pedir públicamente perdón a los Zetas, perdón a todos los delincuentes y a todos los hermanos funcionarios porque nosotros les hemos fallado, antes que violadores, son víctimas de una sociedad enferma que no supo darles valores", dijo el defensor de migrantes en una misa celebrada a escasos metros de una vía del tren.

Hoy se congregaron unos 500 viajeros procedentes de Honduras, Salvador y Guatemala en la caravana que los llevará hasta la ciudad de México realizando actividades en las que se lanzarán llamados por la paz y el cese a los crímenes atroces que padecen en suelo mexicano.

El encuentro se realizó bajo el puente de la Avenida Uno de esta ciudad del sur de Veracruz. Es un lugar donde "no entra la policía" en un día común y corriente en que, según testimonios, se estacionan camionetas con sujetos armados a bordo que esperan al asecho de los centroamericanos.

Representantes de los países involucrados, así como autoridades y organizaciones de derechos humanos se congregaron en una jornada marcada por la oración en la que el padre Solalinde pidió "perdón" a los delincuentes en nombre de la "iglesia burocrática" de las familias que no dieron resultado y de las escuelas que no los educaron para hacerlos personas capaces de infligir tanto dolor.

Solalinde, coordinador del albergue Hermanos en el Camino, de Ixtepec, Oaxaca, también se disculpó por las fallas de las iglesias, porque solo les dieron "una embarrada" de valores y porque se han olvidado de evangelizar, convirtiéndose en instituciones "burocráticas".

"Quiero pedir perdón por esas iglesias cristianas evangélicas o católicas que les dieron una embarrada de religión y de valores, quiero pedir perdón porque no supimos formarlos en los valores de Jesucristo, porque no les enseñamos que los más grande es un padre maravilloso que nos ama a todos", dijo el religioso, que pidió a los presentes permanecer de pie.

Solo él, el fray Tomás González Castillo, de Tenosique, Tabasco, y el padre David Hernández Tobilla, de Coatzacoalcos, permanecían hincados "en penitencia", los viajeros no, la suya es más grande y prolongada. Solalinde siguió: "en lugar de haberles enseñado esos valores les hemos permitido que busquen otros valores y dioses como es el dinero, el ídolo del momento".

"En fin, por todo esto, hermanos Zetas, que han participado en la delincuencia organizada y que han contribuido al dolor de estas familias que están aquí. por ellos les pido perdón de todo corazón", finalizó.

Por su parte, el fray Tomás González pidió "perdón" a nombre de un país que se ha acostumbrado a agachar la cabeza que "no supo actuar cuando supimos que eran violados sexualmente, secuestrados y asesinados".

El religioso franciscano continuó: (los delincuentes) "perdieron la conciencia, su criminalidad los ha bestializado" e hizo un llamado "a los sicarios, a los que mutilan, a los halcones (informantes de la delincuencia) y autoridades corruptas" a impedir que ocurra una muerte más.

Reunidos en "la catedral del secuestro", como la bautizó Solalinde, cientos de migrantes se reunieron en una sola caravana lanzando el clamor de "frenar el holocausto" que azota a los viajeros de Centroamérica que cruzan Veracruz rumbo a los Estados Unidos.

Familiares de desaparecidos, asesinados y mutilados portaban fotos de sus seres queridos sobre el pecho, en letreros que les colgaban del cuello. Ellos y los tres sacerdotes lanzaron agua bendita en donde han encontrado migrantes mutilados. El dolor embargó a todos los presentes, reinó el silencio, brotaron lágrimas cargadas de historias de dolor indescriptible y los anhelos y pensamientos viajaron directo y sin escalas a Centroamérica.



En "la línea de la bestia", los dolientes depositaron ofrendas florales mientras un tren se acercaba. Nadie se movió y la máquina retrocedió. La vía estaba ocupada y no había paso. Estaban los migrantes, que se santiguaron "con la esperanza de que todo cambie".

Hoy por la noche la caravana seguirá la ruta migratoria hacia Tierra Blanca y el domingo culminará en Amatlán, en el centro de Veracruz.