viernes, 12 de noviembre de 2010

Laguna de El Coyol se traga a hombre ebrio frente a compañeros de parranda

Un lava carros del mercado Malibrán, de la ciudad de Veracruz, murió hoy ahogado en la laguna de El Coyol cuando se encontraba de parranda con cuatro personas más quienes nada pudieron hacer para salvarlo, porque ni cuenta se dieron.

Un lava carros, conocido como El Nacho, quien se ganaba la vida en las inmediaciones del mercado Malibran, perdió la vida hoy de manera trágica cerca de las cinco de la tarde.

Según el parte policíaco, El Nacho pasó los que fueron sus últimos momentos en este mundo bajo los influjos del alcohol. Iba acompañado de dos hombres y dos mujeres, pero esa “compañía” no le sirvió de nada al hoy occiso a la hora de la verdad.

Se reporta que las personas que lo acompañan ni siquiera se dieron cuenta cuando se estaba ahogando y fue grande su sorpresa cuando lo encontraron muerto. La Laguna se lo había tragado para devolverlo sin vida.

Las autoridades no encontraron ninguna identificación entre las pertenencias del finado, que hasta hoy solo es identificado como un tal Nacho que se ganaba la vida a cambio de propinas.

El levantamiento del cuerpo fue realizado por la agencia séptima del Ministerio Público.

*con datos de Irving Hernández

martes, 5 de octubre de 2010

El hombre del coche rojo

Un hombre perdió su rango
y cargando con su enojo
se subió a su coche rojo
con rumbo a Temaxcolchango

Todo lo iba grabando
Ay! para ejercer su voz
como su ser era atroz
también tomaba cerveza
por aquí es por donde empieza
el cuento de no acabar....





...Un cortometraje de Javier Cabrera

domingo, 26 de septiembre de 2010

Huracán Karl cambió para siempre La Antigua y Paso de Ovejas



Hay una pequeña zona de unos 4 kilómetros a la redonda, entre los municipios de La Antigua y Paso de Ovejas, donde el huracán Karl entró de lleno con sus vientos y el fatal golpe de agua nocturno. El éxodo definitivo de comunidades enteras es inminente.

Dos corrientes de río se nutrieron de las aguas soltadas por Karl en las zonas altas del estado y encajonaron a estas pequeñas comunidades cuya economía se sustenta en la agricultura.


El daño, afirman, no es solo el que hoy se nota al recorrer las calles y casas devastadas. La evidente crisis humanitaria que padecen los damnificados amenaza con extenderse durante meses, pues Karl les arrancó también su modo de ganarse la vida.


En la comunidad de Carretas, Paso de Ovejas, enclavada a orillas del río La Antigua, fue donde "reventó el agua" hacia los demás caseríos. El torrente llegó a La Ceiba, El Faisal, el Mano, Tamarindillo y El Salmoral.


La Vívora libró la tragedia y hoy está convertida en un gran albergue. Esa comunidad sobresale sobre las demás y es privilegiada con vistas hacia el valle surcado por las aguas de los ríos La Antigua y Chiquito (o río Paso de Ovejas).


A esa población de unos 400 habitantes, llegaron de golpe otros 2 mil, es decir, 600 personas menos de las que se albergaron en el World Trade Center de Boca del Río. Ahí, una despensa es un objeto codiciado por cientos de personas.


Al momento de la huida hacia La Vívora -narra el agente municipal, Roberto Lagunes Rivera- solo habían 250 despensas. La sicosis y desesperación se instalaron desde el pasado viernes en la noche.


Voluntarios reciben hasta 15 personas en sus casas y las alimentan con recursos propios. Hay también pequeños albergues donde la gente se ha organizado y las despensas que llegan, en su mayoría son donadas por la sociedad civil.


Ahí arribaron los vivos y también los muertos, porque ahí está el único panteón de la zona que no se inundó, según narran los habitantes de El Salmoral, municipio de La Antigua.



Ropas entre los cañales


En comunidades rurales como estas, ver ropa tirada entre los cañales puede significar que unos adolescentes buscaron refugio para amarse, que algún cortador embrutecido por el calor olvidó sus prendas o que alguna mujer fue ultrajada.


Hoy significa que el agua entró prepotente a todas las casas y se llevó la ropa para botarla a kilómetros de distancia.


El molesto proceso de quema de los cañales después de cada zafra ocurre porque sus raíces son demasiado fuertes para el hierro humano. Karl arrancó de raíz toda la siembra de los productores.


Hoy los campesinos tienen la leve esperanza de que el líder de la CNC, Armando Carrillo y de la CNPR, Doroteo López Rivera, agilicen el pago del deducible de la zafra 2010, en la que se les abonó la tonelada de caña a mas de 640 pesos y luego el precio rebasó los 700.


"Es para diciembre ese pago" dice don Casimiro García Vázquez, productor damnificado de El Mango, "pero queremos que nos los adelanten" y se dijo esperanzado en que los mencionados líderes se responsabilicen de liberar esos recursos.


Tanto el alcalde de La Antigua, Aureliano Domínguez Moreno, como el de Paso de Ovejas, José Luis Palmeros Sarmiento, son maldecidos por sus gobernados por su incapacidad para encabezar la reconstrucción de esos municipios.


Los citados líderes cañeros están involucrados en un fraude multimillonario de la caja de ahorro del ingenio El Modelo.


En El Mango no tienen fuerzas ni herramientas para remediar los daños, tampoco saben cómo hacerlo. Están enfermos de la piel, sufren de temperatura y hambre. Se ven deprimidos. La solución es dejarlo todo e irse de ahí, dijeron don Casimiro y doña Judith Anelli, al tiempo que eran respaldados por las exclamaciones de otros compañeros de tragedia.






viernes, 24 de septiembre de 2010

Con tiros al aire, vecinos ahuyentaron a ladrones en fraccionamientos inundados

Con tiros al aire y rondines nocturnos de vigilancia, vecinos de los fraccionamientos Puente Moreno y Arboledas San Ramón evitaron actos de rapiña en sus casas, aunque no todos se libraron de los ladrones que aprovecharon el caos para delinquir.

“Aquí robaste, pero caerá sobre tu conciencia”, dice una pancarta colocada en la fachada de una casa de Arboledas san Ramón, propiedad de los señores Luis Hernández de 65 años y Lourdes Rosas de Hernández, de 63.

Como el de ellos, es frecuente encontrar casos de robo a casas en días recientes. Ventanas rotas y chapas forzadas abundan en ese fraccionamiento y Puente Moreno, pues durante las horas de penumbra, los amantes de lo ajeno se aproximaron en lanchas y a pie.

Sin embargo, el daño pudo haber sido mayor, pues según cuentan los vecinos, se organizaron en grupos para vigilar las calles y desde las azoteas. Incluso, los que tienen armas de fuego, las detonaron para ahuyentar a los ladrones.

Durante los momentos críticos de la inundación, la policía no entró a vigilar. Fue hasta el martes que entraron con cuatrimotos y patrullas, es decir, cuando el caos ya había pasado, afirmó Cristóbal Martínez, vecino del lugar.

Los delincuentes llegaban en grupos en lanchas y a pie, por Circuito Diamante de Puente Moreno y las colindancias con El Tejar, era cuando los vecinos disparaban al aire o emprendían la persecución.

“Formamos tres grupos y nos les fuimos encima” contó doña Cipriana García, de Puente Moreno. Si bien no atraparon a ningún ladrón, guardan la satisfacción de haber salvaguardado las pocas pertenencias que les dejó la inundación.

lunes, 20 de septiembre de 2010

En Puente Moreno los damnificados rescataron a los damnificados

Los habitantes del fraccionamiento Puente Moreno del Puerto de Veracruz, inundado hasta el segundo piso de las casas, pasaron la peor noche de sus vidas y se las arreglaron ellos solos sin un solo cuerpo de rescate que los auxiliara.

Veracruz pasa por el desastre natural más importante de su historia. Lo bueno y lo malo del ser humano sale a relucir a cada momento. Durante 12 horas los vecinos se organizaron para salvarse pero algunos vieron con impotencia como sus casas eran asaltadas.

Desde ayer, sábado 18 de septiembre a las tres de la tarde, un empresario prominente llevó sus lanchas desde Boca del Río hasta Puente Moreno a través del manglar en un recorrido de dos horas y media. A esa hora comenzó el rescate de personas atrapadas.

Según declararon a este medio desde el lugar donde entraban y salían lanchas, elementos de Protección Civil arribaron al lugar "pero cuando se cansaron, se subieron a descansar al techo del OXXO y a las 11 se fueron".

Sin embargo, por la noche el rescate de personas no paró. Los improvisados rescatistas comieron los alimentos chatarra que "pescaron" de entre la corriente y el mal humor y el cansancio era evidente, al grado que regañaron a los marinos cuando llegaron, cerca de las ocho de la mañana.

Bajaron los militares del convoy y no sabían qué hacer hasta que un civil gritó: " a ver militares!" y les dio instrucciones."Nada más vinieron a sacarse la foto y a desorganizarnos nuestra logística", se quejó el dueño de las lanchas, de apellido Ruiz Malpica.

Un total de 12 lanchas entraban y salían por el lado del fraccionamiento que da a la carretera Veracruz-Medellín. Dentro de la zona habitacional, además de la tremenda inundación, se percibía esa misteriosa cualidad del veracruzano pobre para aguantar de buena gana las desgracias.

La información, las bromas y las quejas fluían de casa a casa a puro grito, los jefes de familia mandaban a los ancianos y los niños primero. Algunos lograban pedir ayuda por mensaje de texto. Momentos de tensión se vivían cuando los desesperados desestabilizaban la lancha.

Un hombre con su hijo se fue a casa de unos familiares en el mismo fraccionamiento, al salir del luchar en lancha encontró en el trayecto que su ventana había sido arrancada. Le habían robado en su casa, él y varias mujeres parientes lanzaron variedad de maldiciones sin poder hacer nada al respecto.

Los cuerpos de paramédicos arribaron a Puente Moreno a las 11 de la mañana, 24 horas después del golpe de agua que le cambió la vida a miles de personas en tres minutos.

El éxodo continúa y el grueso de la población es rescatada por civiles, según lo que se pudo apreciar en Puente Moreno. Cifras oficiales indican que al momento se han evacuado 30 mil personas.

El albergue del World Trade Center ha triplicado su afluencia desde ayer en la noche hasta hoy al medio día. Ahí la actividad es intensa y lo que más demanda la población es ropa y atención médica.

jueves, 5 de agosto de 2010

“Si llueve, me baño ¿Cómo ves?”; Mandinga, sin agua hace 3 semanas

Brenda Lira Guevara

Los habitantes de la popular Mandinga están desesperados porque llevan tres semanas sin agua potable. A sus protestas se unen pobladores de comunidades aledañas quienes han cumplido un mes sin el vital líquido.

Se quemó la bomba que suministra el agua en aquella zona de delicias culinarias, y las autoridades de Alvarado no han resuelto el problema, argumentando que “no tienen” dinero”, exclamaron los inconformes.

El en centro de Mandinga, se congregaron los afectados, en su mayoría mujeres, quienes se prepararon con simpáticas pancartas para llamar la atención de las autoridades. Tenían además sus bocinas para la ocasión y habían ensayado sus consignas.

“Si llueve, me baño, ¿Cómo ves?” rezaba un cartel, mientras que en entrevista, una señora le advertía al alcalde Bogar Ruiz: “Bogar, te hablo con respeto, mándame el agua porque por eso la pago” y luego perdió la seriedad: “si viene Bogar, ¡entre todas las viejas se lo madrean!”.

A raíz del corte del suministro, los vecinos han tenido que comprar pipas de agua potable, cuyo precio oscila entre los 650 y 800 pesos, todo con la finalidad de seguir con la actividad restaurantera que tan famoso hace al lugar, pero también de cubrir sus necesidades básicas.

Y los que no tienen dinero, han recurrido a recolectar el agua de lluvia o cavar pozos. Incluso, los habitantes de las comunidades Labuada y El Zapote, quienes tienen un mes sin agua, no han podido comprar pipas porque los accesos no permiten la llegada de vehículos pesados.

Orgullosas, las señoras advirtieron que siempre están al corriente de sus pagos para cuidar el abasto debido a los servicios que ofrecen al turismo.

Finalmente, los afectados advirtieron que si en dos días no les reestablecen el servicio, llevarán su manifestación al palacio municipal de Alvarado.

En mandinga hay unos 4 mil 500 habitantes y se calcula que hay otras mil personas afectadas en comunidades cercanas.

jueves, 29 de julio de 2010

Su esposa murió por negligencia médica en el parto y él decidió ahorcarse

El joven Vicente Morales López pasó ocho meses deprimido por la muerte de su esposa a causa de una negligencia médica. Ayer no pudo más y se ahorcó en su cuarto, donde conservaba la ropa de su pareja, Johana Marlen Cerón Velázquez.

“Se cerró un capítulo sin respuesta”, decía, buscando agarrar alguna explicación con sus puños, la madre de Johana Marlén, doña Ana María Velázquez, al pie de la puerta de la casa donde aún yacía el cuerpo de su yerno.

La joven madre de 17 años dio a luz a una bebé, el 15 de noviembre de 2009, en el Hospital de Tarimoya, municipio de Veracruz. "El doctor Jiménez" le dejó la placenta dentro de la matriz y lo que sobrevino fue una serie de operaciones para intentar remediar la negligencia. La adolescente murió el 5 de diciembre.

Doña Ana María, la más afectada de los presentes, contó una confesión de Vicente de la noche anterior a su suicidio, había soñado con Johana. "Me dijo que fue un sueño bien chido, como hablan ahora los jóvenes. Le pregunté qué soñó y me dijo que eran cosas íntimas, me dijo: no le puedo decir, jefa pero tuve una noche feliz con mi chaparrita".

La presencia de los reporteros fue un leve bálsamo para los familiares que buscaban, desesperados por completo, se escuchen sus exigencias de justicia. Hace dos días querían esclarecer la muerte de la joven madre de 17 años, hoy levantan los hombros, lloran, gritan y se preguntan qué pasó, por qué… qué pasó.

Idos los padres, queda huérfana la bebé de ocho meses, Johana Marlén Morales Cerón, quien presenciaba, sonriente y juguetona, el velorio de su padre. Para ella exigen “una beca” que le permita aspirar a más que vivir en la pobreza de la colonia Ana Carreto, del Puerto de Veracruz.

Vicente Morales ya había intentado suicidarse. La última vez, “hace una semana y media”, fue encontrado con la soga al cuello pero lograron detenerlo. Tenía poco tiempo de haber ido al Ministerio Público a consultar si habría algún avance en las investigaciones sobre la muerte de su esposa.

Ayer, sus familiares salieron “por unas despensas del DIF” y lo dejaron solo con su bebé, quien presenció la muerte de su padre.